3 ópticas, 3 puntos de vista, 3 mentes y 3 pares de lentes tratando de sentar cabeza en un país que no la tiene.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Apoyo
En esta oportunidad solo me uno al reclamo y como tal desconocimiento que relata mi homologo en su entrada, porque no hay forma de que alguien me convenza de que lo que esta pasando en Venezuela ESTA BIEN!
Yunilza Perez
C.I. 14.521.705
Una Venezolana que se niega a cerrar los ojos.
CARTA ABIERTA A DIOSDADO CABELLO
Diputado: Diosdado Cabello Rondón
Presidente Asamblea Nacional
Su despacho.-
Ante todo reciba un cordial y venezolano saludo.
La línea anterior es el inicio de esta misiva porque siempre he pensado que lo cortés no quita lo valiente, y creo firmemente que aun cuando las próximas líneas sean muy duras, al menos en principio hay que ser educado.
Hace unos pocos días pude gracias a la tecnología actual, ver como usted negaba el derecho de palabra a varios colegas suyos en el seno de lo que hoy es la asamblea nacional. Usted, quizás por ignorancia (Conste que estoy dándole el beneficio de la duda) impedía que funcionarios electos por el pueblo, al igual que su persona, y que representan a prácticamente la mitad de la población de nuestra patria, igual que lo hace usted, manifestasen su pensar o interviniesen en el debate, dentro de un recinto que fue pensado con el único fin de debatir. Esto por el hecho de que dichas personas piensen como piensa una parte de la población, porque un grupo de diputados, que además son venezolanos condición suficiente para tener el derecho inalienable amparado no solo en la carta magna, sino además en la declaración de Derechos Humanos, de expresar su pensar, se negasen a reconocer al Sr. Nicolás Maduro como presidente de la República.
Por eso digo que quizás usted ignorase la finalidad de la ya nombrada asamblea nacional y de su condición de diputado de la misma, y es que probablemente usted ignore que el objeto del recinto donde usted ejerce sus funciones no es otro que el debatir, quizás usted crea que allí se va, es a cumplir órdenes de otro poder que en teoría debería ser independiente, entiéndase poder ejecutivo, y no a tratar de silenciar las voces que disienten de la manera de pensar de su partido, sea este ganador o no. Porque señor Cabello, la Democracia no solo es el gobierno de las mayorías, a esa frase le falta algo, la Democracia es y debe ser el gobierno de las Mayorías para las Minorías, es decir que todo aquel que se considere demócrata, debe no solo permitir e incentivar, sino defender la participación de aquellos que piensan distinto a la opción ganadora, porque sino mi estimado caballero, esto no es otra cosa que una variable del fascismo verdadero, y no ese que incorporan usted y gran parte de las personas que apoyan su partido en su discurso. Pero eso no es todo lo que a mi entender, y nuevamente estoy dándole el beneficio de la duda, usted ignora, sino que parece ignorar cuáles son sus deberes como diputado, ni se diga como presidente de un poder independiente, o al menos parece que usted piense que ser diputado, o alcalde, o gobernador, o rector del CNE, o ministro, o cualquier otro cargo no solo de elección popular, sino además de función pública, lo dota de una especie de poder sobre el resto de los habitantes de esta tierra, cosa totalmente errada, ya que por el contrario es usted y todos los funcionarios públicos nuestros empleados. Lo que es lo mismo decir que tanto mi persona, como la señora que trabaja de sol a sol limpiando los recintos donde están ubicadas las oficinas de dichos poderes, así como quienes cumplen condena en alguna prisión, como aquellos que tocan cacerolas todas las noches, como los que lanzan cohetes, como el autobusero (no me refiero al Sr. Maduro, aun cuando el también está dentro de este ejemplo), como sus colegas, como usted mismo, como el Sr. Capriles y el Sr. Maduro, todos los venezolanos sin excepción somos sus jefes. No importa que pensemos distinto, no importa que hayamos votado por tal o cual partido, incluso no importa que hayamos ejercido nuestro derecho o no, ni siquiera importa si estamos inscritos en el registro electoral, todos por el simple hecho de ser venezolanos somos sus jefes, gústele o no, y como tal siento la responsabilidad de tratar de enseñarle algo que quizás usted no sabe (de nuevo el beneficio de la duda).
Sr. Cabello, yo entiendo que quizás por la formación militar que recibió desde la adolescencia, usted ignore lo que es ser demócrata de verdad, y es que aun cuando probablemente le explicaron la teoría, en la práctica usted como cadete, y luego como oficial (en la corta carrera que tuvo bajo este ámbito) no ejercía la democracia, por razones obvias. Es decir se cumplía con la orden y listo, o es que ¿acaso se debatía entre la tropa alistada y profesional, la orden recibida del oficial a cargo? Por esto quizás es que usted ignore lo que es ser demócrata en realidad. Sobre todo porque cuando le toco ejercer por primera vez su derecho al sufragio, usted seguramente voto por sí mismo, o en su defecto por el proyecto del cual forma parte hoy. Es decir su único ejercicio democrático ha sido votar por si mismo estimado diputado. Por eso me atrevo a decir que usted es un ignorante de lo que es la democracia.
Pero lo que si no entiendo y quisiera que usted me aclarara es lo siguiente. Si usted le niega el acceso a un DERECHO de palabra a quien piensa distinto a su persona, y que además representa el pensar de unos cuantos millones de habitantes de nuestro país, por decir que no reconocen a Maduro como presidente, que piensa hacerme a mí? Es decir, yo tampoco lo reconozco! ¿Qué me va a negar? A ver, elucubremos un poco. ¿Acaso si en algún momento necesito de atención médica en un hospital público, entonces se me van a negar los medicamentos, o me van a acostar en el piso de la emergencia en lugar de una camilla? O tal vez cuando salga a la calle los órganos policiales van a dejar de velar por mi seguridad y quedare en manos del hampa? O de repente cuando vaya al mercado a comprar algo no pueda comprar la marca de desodorante, o de harina, o el corte de carne que quiero aun cuando tenga el dinero? O es que se me va a negar el acceso a las instituciones públicas sin ningún otro motivo que pensar distinto? O cuando vaya a comprar gas para mi casa no lo conseguiré? O me van a quitar la luz cada dos días? O si quiero salir del país me van a decir cuánto, donde y cuando puedo gastar el dinero que legítimamente obtengo producto de mi esfuerzo? O si algún día lamentable necesito que se haga justicia por un delito del cual fui víctima, esta no se aplicara? Mucho menos entonces hablare de “locuras” como poder ejercer mi derecho a la protesta y pararme frente a la asamblea a reclamarle que lo está haciendo mal?, porque repito, le guste o no, usted es mi empleado, y uno muy deficiente por cierto. Pero dispénseme un poco mas de su paciencia, que la mía ya se agota, y déjeme aclararle que todo esto que quizás piense usted negarme, ya me lo niegan, y no solo a mí, sino también a quienes votaron por usted y quienes aceptan y reconocen al Sr. Maduro como presidente. Entonces mi estimado caballero, que carajo piensa hacerme?
Disculpe el arranque de vehemencia anterior, pero no hay otra forma de expresar lo que se siente, y es que cuando veo sus bravuconadas, me pregunto. ¿Sin su investidura tendría usted la hombría necesaria para pararse frente a frente a mí, a tomarse un café si gusta, y explicar qué diantres, pasaba dentro de su cabeza el día de ayer mientras otros diputados se caían a golpes en un recinto público, acto donde incluso damas fueron golpeadas, cosa que a mi entender va en contra de las más básicas normas de caballerosidad, acto que además inicio de nuevo por su pertinaz deseo de hacer que ese grupo de personas pensasen de la misma forma en que lo hace usted.
Por todo lo antes expuesto Sr. Cabello, considero que usted y todo aquel que imite sus abusos de poder, menoscaban y violentan mis derechos como venezolano y ser humano, derechos a pensar diferente, y a expresar mi pensar, se apartan del carácter democrático que es el espíritu mismo de nuestra nación, por lo cual inmediatamente se ilegitima su gestión, es decir ya hablando claro que es usted un funcionario ilegitimo. Por eso haciendo uso de mis facultades como venezolano, declaro que DESCONOZCO su ejercicio, lo desconozco como autoridad, y ciertamente dudo de su carácter de hombre, ni decir de caballero.
Tenga usted a bien tomar las medidas que considere pertinentes al caso, pero además este seguro, que no le será posible doblegar nuestra voluntad, y continuar con sus excesos impunemente por mucho tiempo mas y debería preocuparse si este desconocimiento deja de ser personal, para volverse colectivo, como ciertamente dentro de poco lo será.
Sin otro particular, y haciendo uso de los derechos y libertades consagrados en nuestra constitución y declaración de derechos humanos, se despide de usted
Carlos J. Guillen
C.I. V-13.286.501
UN VENEZOLANO
domingo, 7 de abril de 2013
El liderazgo, o la última panacea de moda en la industria Venezolana
El liderazgo, o la última panacea de moda en la industria
Venezolana.
Debo confesar que nunca me he
considerado alguien a la moda. De hecho reconozco que estoy por lo general
extremadamente fuera de moda. Eso incluye en la vestimenta, en el peinado (de
esto más que todo pues soy funcionalmente calvo, disfrutando los últimos vestigios
de cabello mientras me armo de valor para raparme, por lo que no tengo muchas
opciones al peinarme), en el hablar, en la música, en la vida social, etcétera.
Y de esto nunca nada me ha preocupado, de hecho incluso disfruto estar fuera de
onda (Frase también fuera de moda) con una única excepción. La moda empresarial
o gerencial como ustedes prefieran llamarla.
Es
que considero que la importancia que a mi juicio se le da en nuestra tierra a
la moda, no escapa del mundo empresarial, y esto se debe a que en los 15 años
de trabajo que llevo hasta ahora, he
tratado siempre de estar al corriente de lo que pasa en la industria, y hace
por lo menos unos diez años atrás me di cuenta que la gerencia también se ve
afectada por la moda. Por ejemplo recuerdo que en el 2000 aproximadamente,
algunos ejecutivos de empresas transnacionales se mataban por poder añadir a
sus títulos el de Black Belt en Six-Sigma. En otro momento era la ISO 9000, en
otro el Benchmarking, y mas recientemente el Lean Manufacturing. Todas,
estrategias, filosofías, certificaciones, etcétera, sumamente útiles y además
importantísimas para cualquier ejecutivo y empresa que desee ser competitiva en
un mercado cada vez mas difícil. Pero también note que en la practica eran
pocos los que además de capacitarse en el área respectiva, de verdad
internalizaban y mucho menos aplicaban los conocimientos recientemente
adquiridos, solo los usaban como indicador de poseer en teoría cierta capacidad
y añadir a su léxico unas cuantas palabras rimbombantes que les permitiesen
parecer mucho más inteligentes o preparados entre un publico que bien o no
conocía el tema o lo dominaba muy poco. Y luego al pasar de moda esa
herramienta, simplemente se olvidaba, se asistía a un nuevo curso o diplomado y
se enriquecía la jerga y el ciclo empezaba de nuevo, sin que de verdad se
produjesen cambios a nivel estratégico en la mayoría de los casos. Ojo quiero
hacer énfasis, en lo de la mayoría de los casos, no quiero que alguien venga a
decirme que en una empresa japonesa si lo aplican, pues muchas veces de allí
nacen estas nuevas tendencias.
Por ejemplo recuerdo cuando trabaje en mi
primera transnacional recién saliendo de la facultad y vi con emoción una
pancarta colocada sobre las líneas de ensamblado donde se podía leer, “Aquí
trabajamos, Lean 6-Sigma” y el corazón se me acelero, pues acababa de eximir la
asignatura donde se nos entreno en Lean Manufacturing, y salí enamorado, como
aun lo estoy, de esta estrategia-filosofía de trabajo, pero antes de haber
transcurrido un par de meses, me doy de bruces con la realidad cuando el
Gerente del Área a quien le reportaba, ante una observación mía, sobre la
variabilidad de cierta línea de producto, que alcanzaba un aterrador 66%, me respondió
“Aquí lo que importa es producir 12.000 unidades al día. Buenos malos,
regulares, pero 12.000 al día, no se te olvide” Permítanme explicar un poco más
el caso, en el 66 % de las veces se obtenía un producto que no era lo que se
estaba buscando, en términos coloquiales, solo uno de cada tres intentos, le
pegábamos a lo que apuntábamos. Cuando escuche esto sucedieron dos cosas.
Primero decidí que quería irme de esa empresa y segundo me imagine la pancarta
de 6-Sigma ardiendo en combustión espontanea.
Pues
bien, volviendo al presente, siento que estamos ante una nueva moda, pero antes
de continuar quiero aclarar, que no menosprecio ni le resto importancia a cada
una de las herramientas (por comodidad usare los términos herramienta,
estrategia, filosofía como sinónimos, para acortar un texto que sino seria más
largo y tedioso) antes nombradas, por el
contrario creo firmemente que son parte importantísima de la gerencia de
cualquier industria que desee alcanzar el éxito. Esta moda la llamo, la moda del liderazgo. Es decir es cada día mas frecuente encontrarse con cursos de
liderazgo, seminarios de creación de líderes, incluso evaluaciones de
liderazgo, a distintos niveles y prácticamente para todos los gustos y
necesidades. Esto obviamente como respuesta a un discurso de catorce años,
donde se ha satanizado la industria privada, y se ha tratado (con éxito
además) que el trabajador sienta que es
un explotado y la empresa un centro de explotación. Hasta aquí no hay nada que
objetar, de hecho pienso que la principal causa de lo que está pasando radica
en la ausencia de un discurso necesario
que se contraponga a lo que se ha dicho desde el gobierno durante este último
mandato. Es decir las personas han venido escuchando durante 14 años una sola
idea, y ante la falta de otro punto de vista, se han quedado sin con que
comparar, lo que consecuentemente se ha vuelto “LA VERDAD” y esto es tan cierto que solo basta revisar un
poco la historia. Antes de que Copérnico dijese que el sol era el centro de
nuestro universo, el único discurso que había le atribuía ese protagonismo a la
tierra, y eso mis imaginarios lectores, era “LA
VERDAD”, solo cuando se publico De
revolutionibus orbium caelestium y hubo otro discurso, la gente empezó a cuestionar
el primero y a la postre cambio “LA
VERDAD”.
El
problema radica, cuando se toma esta nueva idea como cura milagrosa de lo que
esta sucediendo, y se introduce a la fuerza dentro de las organizaciones.
Especialmente en un tema tan complejo como el liderazgo. Tan complejo es este
ámbito, que no existe una definición unánime de lo que es, pero ha existido
desde el inicio de la historia, de hecho es algo no solo atribuible a la
especie humana, dentro de toda organización de mas de dos individuos de una
clase, siempre existe uno predominante, por lo que sus pares tienden a adaptar
su conducta a la de este. Sucede con primates, caninos, felinos, en fin con
varios mamíferos, además de aves, peces y pare usted de contar. Me gustaría
decir que incluso sucede a nivel microscópico, pero lo ignoro (investigare al
respecto) por lo que no incluyo este nivel. Pero así como primigenio es el
liderazgo, también lo es el “seguidazgo”, pero no solo eso, también existen
ciertos tipos de lideres y por ende diferentes modos de liderazgo, además de
casi infinitas teorías del origen el liderazgo. Algunos dicen que el líder
nace, otros que se hace, confieso ignorarlo, pero si estoy convencido que hay
personas que nacen para no ser lideres. Personas que prefieren el seguir que
ser seguidos, y esto no tiene nada de reprochable. De hecho, estas personas son
necesarias para que existan los primeros, y por lo general son comparables a
los colonizadores, que siguen a los pioneros y son quienes a la larga terminan poblando
y creando una civilización, mientras que el pionero termina desapareciendo
pronto, al menos físicamente, aunque luego es inmortalizado en estatuas y
monumentos.
Creo
firmemente que mientras más preparado el seguidor, mayor calidad debe poseer el
líder, y esto trae como consecuencia que si se trata de forzar a personas sin
las aptitudes y actitudes mínimas para el liderazgo, tendrás a un seguidazgo
inconforme, que lejos de beneficiar a la organización, la perjudicara por la
constante pugna de poderes. Esto se puede ejemplificar de la siguiente forma:
Imaginen a un grupo de expedicionarios en una sabana de África, este grupo
tiene un guía, del cual se supone su experticia mas no se conoce, un día el
guía advierte que una manada de leones cercó el campamento y no queda otra
salida que brincar desde un acantilado hacia un rio que se encuentra a 15
metros más abajo. El líder sin tiempo de explicar grita al grupo: “Rápido
salten por el barranco” lo que sucede a continuación depende del nivel de
confianza que tenga el grupo en su líder, y si todos en el grupo se
considerasen lideres, que creen Uds. que pasaría?
En
la próxima parte les hablare de los tipos de liderazgo que he podido conocer a
lo largo de mi vida, y en que situaciones hace falta cada uno.
Líder
es aquel que inspira a los demás a seguir adelante, aun cuando el no esté!
Carlos
J. Guillén
Liderazgo en jardines zen
Según
Wikipedia: El liderazgo
es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene
para influir en la forma de ser de las personas o en un grupo de personas
determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de
metas y objetivos. Es el proceso en el cual influyen líderes sobre seguidores y
viceversa, para lograr los objetivos de una organización a través del cambio.
También se
entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar,
promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo de trabajo. En la administración de empresas el
liderazgo es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma
eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional (dentro del
proceso administrativo de la organización).
Según el
Diccionario de la Lengua Española (1986), es un intento de influencia
interpersonal, dirigido través del proceso de comunicación, al logro de una o
varias metas u objetivos.
¿Para mí?
Capacidad de influenciar en el comportamiento de un grupo de individuos, para
la consecución de un objetivo común. Y esta capacidad tiene un estilo “impreso”,
el sello de quien influye; es decir, hay millones de estilos de liderazgo,
tantos como líderes en el mundo. Y eso no quiere decir que alguno funcione y
otro no, que uno esté bien y otro mal; si los resultados son alcanzados, es
efectivo… Funciona.
Una vez hecha la
definición de términos vamos al objeto de este artículo: ¿Por qué considero que
el término está de moda en estos momentos? Porque la realidad venezolana
demanda líderes efectivos, si, es cierto, no para “lavar el cerebro de la
población” sino para orientarlos hacia aquello que nos hará crecer: desarrollo
de un sistema económico sólido, diversificación de la actividad económica,
políticas laborales justas, apoyo a la industria privada, descentralización de
los poderes, gestiones transparentes.
Creo que la
evidencia más dramática de esta demanda fue cuando en 1.999 se presentó la
disyuntiva electoral, y la mayoría expresó su deseo de cambio, optando por un
liderazgo carismático que ha polarizado completamente al país, no digo que esto
haya estado mal (en ese momento parecía ser la solución a todos nuestros males)
sino que pudo ser diferente; a mi parecer cuando se elige el presidente de un
país debería elegirse a una persona capaz de gerenciar eficazmente la nación,
que al final es como una gran empresa; así que para mí, en ese punto de
inflexión se debió hacer una transferencia de poder a un nuevo liderazgo,
abandonar a aquellos que besan niños y viejitas en las campañas y cambiarlo por
un gerente que tome las decisiones no en forma empírica, sino apoyado en un
equipo de especialistas en planificación estratégica que investiguen, midan,
cuenten y evalúen.
Bueno ya no
vamos a hablar más de lo que pudo ser y no fue; ¿qué podemos hacer para
modificar los patrones negativos de conducta actualmente arraigados? Creo en la
idea de combatir esto con un discurso estructurado con argumentos reales; las
palmaditas en la espalda, los regalitos y bonos son un plus no del todo
efectivos… ¿Y necesarios? ¡NO! Me parece totalmente innecesario otorgar regalos
por algo que ya se recompensa con un sueldo, llamar a alguien colaborador
cuando le corresponde hacer el trabajo para el cual está contratado,
comportarse como un “panita” cuando la gente requiere supervisión y liderazgo.
A la gente hay que darle información, argumentos, verdades, conocimiento,
aprendizaje… No limosnas.
Y quiero
expresar que no tengo nada en contra del liderazgo carismático, es sólo que
definitivamente no todos estamos diseñados para ser ese tipo de persona, que
hay gran cantidad de formas de influir en la gente, y no me parece lo correcto
forzar a nadie a encajar en un patrón sólo porque está comprobado que funciona
en estas latitudes, y además porque es lo que está en boga. Si creo en hacer
más humano el trabajo, en el respeto a la persona y en adaptar los puestos de
trabajo a la gente y no la gente a los puestos de trabajo (ergonomía) pero creo
firmemente en el respeto a las normas y en el hecho de que los beneficios se
ganan; que tus derechos terminan donde comienzan los de los demás, que podemos
no pensar igual y sin embargo hacer un buen equipo, que la negociación es un
arma poderosa si sabe utilizarse. Pero definitivamente creo que como país nos
hace falta un cambio, una sacudida, pero desde arriba y que fluya aguas abajo; que
un cambio efectivo debería manar desde la cúpula que concentra el poder.
Mientras la sacudida llega yo seguiré trabajando en mi entorno y recomiendo que
cada uno comience a trabajar desde su esquinita, es como que cada uno viva en
un jardín zen y trabaje por hacerlo mejor cada día, al final cuando sumemos la
arena de todos nuestros jardines habremos conseguido unos médanos espléndidos…
O al menos mejor que antes, y eso ya es ganancia.
Soy el pescador
de mi jardín zen, saludos.
Ing. Ind.
Johanna Márquez
Liderazgo
En el mundo esta palabra ha sido
producto de miles de discusiones, definiciones, interpretaciones, todas las
organizaciones que se respetan y quieren estar en la onda capacitan a su
personal para formarlos como líderes, buscan a los gurús en selección de
personal para que den con el elegido, el líder, es como el mesías para las
empresas. Algunos se autodenominan líderes, otros más modestos esperan en
silencio ser los elegidos. Tengo años escuchando este término, académica y
laboralmente, por lo que estoy convencida que si es determinante en una empresa
que quiera alcanzar el éxito, ser competitivos y mantenerse en el tiempo.
Ahora bien, el liderazgo se hace
o se nace líder? Puede alguien estudiar para ser líder? Es una actitud o una
aptitud?, particularmente creo que el liderazgo se construye, que es una
sumatoria de lo mencionado anteriormente pero la principal característica que
considero identifica a un líder es que el jamás se auto proclamara líder, que lo
único que tiene claro es su meta (o causa) y que luchara por ella sin importar
lo que le cueste, eso sí también sabe identificar causas perdidas, entiende la
importancia de sus seguidores y no porque ellos les darán el reconocimiento, sino
porque la lucha es por ellos, para ellos e indiscutiblemente con ellos.
Un líder reconoce sus debilidades
y busca los medios para corregirlas, he de allí que las organizaciones se
ocupen en capacitar a sus gerentes y/o jefes en las teorías, tendencias y leyes
que estén en boga, y también es lógico que éstas esperen que los capacitados
hagan uso de lo aprendido, sin embargo la realidad es que esto no se cumple a
cabalidad, y en pocos casos se alcanzara el resultado esperado principalmente
porque el liderazgo no es cuestión de un curso, diplomado o cualquier otro
programa, no hay forma de que una persona inicie un curso sin ser líder y salga
de allí siéndolo, es imperativo que las empresas lo entiendan pero no significa
que se den por vencidas, la búsqueda debe continuar, el estudio constante de su
personal, identificar, corregir y formar debe ser la consigna de toda gestión de
RRHH.
Cierro con uno de los personajes líder
en la lucha social del mundo y quien nunca imagino que tendría tanta
trascendencia pero desde que nació marco la diferencia, eso para mí es
Liderazgo.

“¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?”
viernes, 22 de marzo de 2013
Como jugar piedra, papel o tijera…
Debo
confesar que me costó escribir esta vez, y otra confesión en mi haber es que no
estaba muy optimista con respecto al futuro del país, al menos no a corto
plazo. Cuando mi burbuja rosa tiene encuentros cercanos con la realidad, justo
en esos momentos me doy cuenta, que estamos graves y lo peor es que al parecer…
¡La mitad del país no se percata de ello!
Bueno
no sé si la mitad, una curiosidad muy personal es medir el nivel de popularidad
del extinto presidente ahora convertido en mito, porque ese sería un buen
indicador de la cantidad de votos que podría, y digo podría porque conozco
casos de seguidores del oficialismo que no simpatizan con el beneficiario del
partido rojo.
Pero
hoy me pasó algo extraño, ya saben como cuando vives algo que ya habías vivido;
mientras entrenaba con mis ligas después de correr, allí frente al TV viendo el
discurso del flaco, sentí que quizás sí pueda pasar, no voy a decir que vi una
luz, no sino que sentí que aunque las posibilidades son bajas (en este momento
detesté estudiar probabilidades el quinto semestre de mi carrera, porque los
números en estos casos no suelen ser los más alentadores) uno puede escoger la
actitud con la que asume estas elecciones, o las pasadas, o las anteriores a esas,
o las que vendrán… Creo que en mis menos de 30 años he votado más que cualquier
Sueco, Finlandés o Australiano de la tercera edad.
Yo
escojo ser positiva, esperar que si pase, pero estar también preparada para que
no ocurra un cambio, no como una medida pesimista sino como una forma de
sobrellevar esta situación, ya que como venezolana a la que le duele el país
que llama patria, me duele, y bastante tener cada día menos opciones de
empresas para trabajar, observar el aumento del precio del dólar y ver como
nuestro bolívar fuerte se hace chiquito, soñar con comprar una casa y ver como
cada día el sueño queda más lejos, sin contar con que las víctimas de la
inseguridad son cada vez más palpables, más cercanas y más reales.
Pero
como todo en este punto son suposiciones, y mis principios van en contra de
perder tiempo en eso, ya que me oriento más a los números, a las cantidades a
lo que llamo realidad dura; entonces sólo me queda esperar resultados; al menos
en este caso el plazo de campaña es bastante corto así que mi curiosidad durará
poco. Y ese día, el 15 de Abril de 2.013, espero levantarme de buen humor. Y si
esto no ocurre, entonces espero superar rápido mi despecho electoral y poner en
marcha algún plan alterno.
Nota de la autora: Estoy buscando soci@ para comenzar un
negocio de venta de piña colada y daiquirí de fresa en la playa, interesados
dejar un mensajito por acá.
Me
despido… Johanna Márquez, hoy no tengo ganas de ser ingeniero.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Elegir Presidente
No pocas veces me han dicho que debí dedicarme
a la política, y de hecho no puedo negar que he coqueteado con esta ocupación
en varias oportunidades. Tengo, modestia aparte, facilidad para expresarme y cierto
poder de convencimiento. Sin embargo, nunca he terminado de decidirme, entre
otras cosas, porque me considero una persona de acción, y pienso que la
política era el camino menos expedito para salir del atolladero donde nos
encontrábamos. Aun creo, que 14 años que nos tomo salir de un régimen que aun
cuando tiene importantes logros, al final de cuentas hizo más mal que bien, es
una exageración, es ineficiente. Una década y cuatro años, en los que se podía
haber empezado a detener la vertiginosa caída y quizás hasta iniciar la
reconstrucción, y eso sin contar con este agónico periodo. Y es que me voy a
atrever a hacer una predicción sobre los resultados de las próximas elecciones.
A mi juicio el chavismo ganara una vez más, pero será la última. Eso a menos que
ocurra un milagro y el Actual Presidente me deje boquiabierto con una
rectificación total, acto del cual no lo creo capaz, y les puedo jurar que me
gustaría enormemente equivocarme sobre esto último.
Pero mi predicción no
se la debo a alguna revelación divina, sino a lo que he observado tanto desde
“la talanquera” política como “dentro de
la manga” y a la conclusión que llegue hace mucho tiempo. Como pueblo, como
masa, no estamos preparados para sacarle el mayor provecho a la democracia. No
son pocas las elecciones, presidenciales, regionales, municipales,
estudiantiles, de condominio, de equipo de beisbol, de club de futbol, de
escudería de fórmula 1, en fin cada vez que hemos optado por una persona o
grupo de ellas, de entre varias opciones, en la que se nota que existe un
importante sector del universo elector, que basa su selección en preferir a
quien más oportunidades tenga de ganar.
Si me regalan un poco más
de su escaza y valiosísima paciencia, mis estimados y quizás imaginarios
lectores, tratare de explicarme con un poco mas de claridad.
Son muchas las veces,
en que el criterio que determina la opción por la cual alguien se decantara al
momento de elegir a un candidato, es simplemente la posibilidad que tenga dicho
candidato de ganar. Es decir no quieren perder su voto. Ahora quisiera que
alguien me dijese que la democracia en un universo electoral con esta regla de
elección no es poco más que un desperdicio. Que, si es correcta mi hipótesis
entonces, de verdad no estamos preparados para elegir ni el color de la ropa
interior que nos vamos a poner. Ojo quisiera aclarar que no con esto quiero
decir que la solución es abolir la democracia y volver a los regímenes
autocráticos o despóticos. No, nada más alejado de lo que siento, lo que quiero
hacerles ver, es que basados en esa premisa, cuales creen ustedes que serán los
resultados de las elecciones del próximo 14 de Abril.
Pero lo peor es que
cada día me convenzo mas de que no sabemos disfrutar de la democracia, y el
epitome de esto es lo que estamos viviendo ahora.
Pensemos en frio la
cuestión, hay dos opciones claras. La primera,
garantía (al menos en teoría) de la continuidad de una administración,
con aciertos y desaciertos, pero una política clara, además respaldada por el
sentimentalismo producto del luto y con el halo de ser el heredero político del
difunto presidente. La segunda, esperanza de expansión de otro tipo de política
pública, ambas demostradas, ambas con triunfos y derrotas, ambas con pros y
contras. Eso es material más que suficiente para escribir al menos 10
enciclopedias de posibles agendas o planes de gobierno. Pero hasta ahora en una
campaña de solo 10 días, todo se ha reducido a la guerra sucia, al
desprestigio, la crítica el insulto y la mentira. Y esto no solo de los candidatos,
de hecho hasta ahora el 10% de la campaña ha transcurrido con los partidarios
emitiendo juicios de valor sobre personas que no conocen, y que probablemente
nunca llegaran a conocer.
En este instante
podrían decirme, es que eso es parte del ejercicio democrático, lo que es
cierto, pero no lo es todo. Entre otras cosas, he escuchado y leído por el
twitter cosas como que si uno es o mejor dicho fue conductor de Autobús (oficio
honrado y bastante necesario) como si eso fuese un estigma, o como si no serlo
fuese garantía de poder ejercer con éxito la presidencia. Déjenme recordarle
que Lusinchi, Luis Herrera, Caldera, Rómulo, Raúl, etc., etc. Todos eran
profesionales en distintas áreas, y como resultado de todas sus gestiones
unidas llegamos aquí. Que el recientemente fallecido presidente, fue militar,
al igual que Medina Angarita y ambas gestiones fueron tan distintas como es
posible serlo. Es decir que Maduro haya sido sindicalista (como Lula) o chofer
de autobús, no influye por si solo en como pueda ser su gestión. Por otro lado
los comentarios son: “Viste, que el flaco si tiene las bolas bien puestas”, “Le
dijo sus verdades”, “Que lo desmienta”, cosas que tampoco influyen en el
posible éxito o fracaso de una gestión. O también, acusaciones tan absurdas
como: “es que ese es un hijito de papá y mamá”, “Ese no tiene mujer”, “Es rico
de cuna” etcétera, etcétera. Solo les recuerdo que Bolívar, era un mantuano y Chávez
murió sin pareja conocida.
Lo que quiero hacerles
ver, es que a ustedes les parece que estos sean criterios para elegir a fulano
o zutano, realmente les parece que esa sea la manera en que debemos apoyar a
uno u otro? Y no me digan, que eso pasa porque acaba de morir Ch… y que las
elecciones son el 14 del próximo mes. De verdad cuando le han preguntado a un
candidato como piensa solucionar tal o cual cosa, si en la última década al
menos el único criterio de elección es ser Rojo o Azul. Entonces, respóndame,
le estamos sacando el jugo a la democracia. Como permitimos que dos personas se
midan para gobernarnos sin exigirles un debate libre. Se dan cuenta que en
nuestra era, en ese debate cualquiera, desde cualquier rincón del país podría
emitir sus preguntas. En pleno siglo 21 tenemos todas las herramientas pero
simplemente no nos interesa, nos entrenaron a que la democracia se limita a una
elección, y eso solo es comparable a algo así como un supositorio democrático o
no!
Ojala puedan ilustrarme
al respecto!!
Cada pueblo, tiene el
gobierno que se merece!!
Carlos J Guillen
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