jueves, 11 de julio de 2013

EL ÚLTIMO DOS…

Lo siguiente no lo digo con ánimos de ser dramática, ni para ofender a nadie; sólo es un intento por reconocer que estoy a punto de alcanzar la 3ra. Década y definitivamente no es lo que pensaba que sería… No digo que sea mejor o peor, sólo que definitivamente no es lo que imaginé. Hoy en la mañana me recomendaron autoabofetearme, corríjanme si lo escribo mal, no lo encontré en corrector ortográfico alguno; y sinceramente creo que debería comenzar por analizar dónde me encuentro ya que si la idea es despertar, inicialmente deberé saber donde estoy para no asustarme si no me gusta lo que veo.

Cuando aún era una niña vida tracé un plan de vida: a los 23 me graduaría de Dra. Me casaría a los 25 y tendría hijos a los 26. La realidad fue la siguiente: descubrí que le tengo fobia a la sangre, lo que obviamente me impediría ser cirujano, a los 17 conocí al superintendente de una gran empresa que me recomendó ser ingeniero industrial, investigué y de verdad me gustó, me gradué a los 24, un par de días después terminé con el que en ese momento era mi novio porque definitivamente nuestras vidas tenían rumbos diferentes (él quería casarse conmigo y yo no quería casarme, punto). Trabajé por cortos 3 meses en manufactura y después pasé al área de servicios, donde me encuentro ahora.

Ah… ¡Los hijos! Bueno descubrí que la cosa no es tan sencilla, digo conseguir el padre, casarlo (si es que decido llevar a cabo mi plan de la manera tradicional) y luego la pancita… No, definitivamente aún no decido tener hijos, detalle a mi Dr. No le parece la mejor idea del mundo, ya que según él: ¡Estoy en la edad perfecta! Y en mi opinión, digo porque la vida y la pancita son mías: Mi ESTATUS no reúne las condiciones adecuadas para ser MADRE, lo pongo en mayúscula adrede ya que me parece trabajo a tiempo completo y lleno de responsabilidades enormes… ¡Le das forma a otro ser humano! Más allá del contenido poético del asunto, en serio me parece difícil.
Bueno entonces desperté, y claramente me percaté de que mi vida a los 29 no fue lo que pensé que sería cuando tenía 8 años. Pero eso no me preocupa, si, definitivamente no estoy conforme y creo que eso es perfectamente natural, cuando alcanzo una cosa, ya tengo medio millón en lista esperando para alcanzar.


Hablando ahora del entorno, porque parte del despertar es evaluar también lo que pasa a mí alrededor, definitivamente mi país no es ahora lo que millones de venezolanos imaginaron hace 21 años y eso es responsabilidad de todos aquí, ahora la parte interesante, y es esto me voy a quedar pensando un rato… ¿Qué podemos hacer para que Venezuela sea en 2.034 lo que imaginamos hoy?

Ing. Johanna Marquez

Seguimos o paramos?

Hace unas semanas asistí a un congreso de Gerencia en donde el contenido giraba en torno a dos términos  “Resiliencia e Ingenio” y se plantearon muchas definiciones desde distintos puntos de vistas o diversos autores, el que más me gusto fue el que utilizaron en una conferencia de México, decía algo así:

                “La Resiliencia es cuando un ser vivo, plantita, animal o ser humano, resiste una presión tan fuerte y ¡Se Recupera!. Recibe ofensas, golpes y maltratos, y ¡Se Recupera!. La Resiliencia es no derrotarse por lo feo, difícil o molesto que nos pase en la vida y aunque te caigas y te ensucies, te puedes ¡Recuperar! Solo tienes que luchar, para sacar de tu vida lo malo y sucio. Una persona Resiliente soporta cualquier presión y se vuelve a ¡poner de pie! Con sentido del humor aprende de todos los momentos”.

En todo lo que hablaban, evidentemente, se hacían las comparaciones con la realidad que vivimos los venezolanos y como dábamos muestras día a día de ser un país resiliente, sin embargo creo que estamos confundiendo la Resiliencia de algunos con el masoquismo y adaptación de la mayoría, si fuéramos resilientes no permitiríamos tantas injusticias, no le pagaríamos a un funcionario que nos matraquea o a gestores para que nos mueva los documentos porque las instituciones no funcionan, o pagar más de 08 veces por el valor de un saco de cemento porque no hay en vez de exigirle una explicación a los responsables de la fabricación de los mismos, y es que es tanto el nivel de extorsión entre nosotros mismos, porque ya no puede llamarse especulación, que el fin de semana en mi intento de despejar la mente y disfrutar de al menos el beneficio de estar en un país tercermundista pero con playas que todo primer mundo envidia, tuvimos que pagar el doble de lo que cuesta un peñero para que nos trasladara al cayo ya que los lancheros estaban retrasando el proceso pues para que los bañistas nos desesperáramos y por supuesto que lo lograron, porque no somos resilientes, no luchamos para sacar lo malo y sucio, solo nos adaptamos para que no nos “coma el tigre”.
Todos los días nos levantamos con la esperanza de que llegue Batman, Súperman o cualquier superhéroe que acabe con los malhechores de nuestro país, o que “finalmente dios haga justicia”, estamos asqueados y agotados de grabaciones sin director, denuncias sin oídos, muertos sin dolientes, corriendo a buscar harina, leche, crema dental, entre otros que ya ni los mencionamos, hay una crisis universitaria que todos ignoramos porque “yo no soy ni estudiante ni profesor” cuando deberíamos estar apoyándolos, el innombrable cada día está peor y nadie lo dice alto porque es “ilegal”, pues señores aceptemos la realidad la economía del país funciona a Bs. 33 por dólar, y puede que para cuando termine de escribir me haya quedado corta.
Por mi parte, en mi pequeño radio de acción, irme? Por qué? Por qué no se van los que desangran y roban abiertamente?, simplemente decidí trabajar en ser más resiliente y menos adaptable, lo más duro será no comprar películas pirata porque el cine esta por las nubes, allí no sé a quién castigaría, si establecimiento por vender cotufas tan caras o a la industria del entretenimiento al colaborar con los quemaditos, por lo menos lo hare con los que tienen locales ya que al menos pagan impuestos y un alquiler.
No nos quedan muchas opciones, pero si definitivamente debemos innovar, no solo en actividad económica, sino como sociedad, todos sabemos lo que hay que hacer, pero nadie quiere ser el héroe porque sabemos bien como terminan los héroes en este país, todos queremos ser el público que lo aplauda, pero y entonces, paramos? Seguimos?...


Yunilza

VER O LO BUENO EN LO MALO O CEGUERA SELECTIVA?


Una de las tantas cosas que no entiendo de nuestra idiosincrasia actual, es esa cualidad que tenemos como venezolanos,  muchas veces por otros alabada, de siempre sacar un chiste hasta de las peores circunstancias. En ocasiones he llegado a pensar que nos cuesta trabajo tomarnos las cosas con la seriedad que merecen. Al menos en lo que a conciencia colectiva se refiere.
No obstante últimamente he visto que esa actitud ha empezado a ser elogiada, e incluso se ha tratado de darle ciertas aplicaciones gerenciales, lo que me hace preguntarme si estaré errado en mi pensar.
Es que me causa cierto enojo ver que se habla incluso con admiración de Resiliencia como la capacidad de mantener los valores sin importar la presión a la que estamos sometidos, sin pensar que existen momentos, circunstancias, presiones en los que la dichosa “Resiliencia Venezolana” seria no solo inadecuada, sino contraproducente.

 Antes de condenar esta afirmación, permítanme argumentar mi punto de vista. No debemos confundir la determinación de mantener ideales y valores, con el conformismo. De hecho, en la práctica, la historia nos enseña que sin excepción, siempre se modificaron unos u otros en pos la consecución de uno más elevado. Como ejemplo tomemos al mayor de los hijos de nuestra tierra, quien, dudo mucho, haya sido una persona con animosidad alguna por la guerra o con tendencia al menosprecio de la vida de otros, pero que en pos de la independencia, cuando comprendió que no quedaba otro medio,  dejo de lado estos valores para libertar no solo nuestro país, sino prácticamente toda la América latina. Ahora imaginemos que hubiese pasado si ese ser, hubiese mantenido la actitud que mantenemos nosotros en nuestra realidad.
Así mismo tenemos ejemplos de sociedades, naciones, pueblos, que se han sentado a esperar que la tormenta pase (muy parecido a lo que hacemos nosotros en el presente) o a que llegue algún personaje, o personajes a rescatarlos, tal como le pasó al pueblo judío durante mucho tiempo, con finales funestos como todos sabemos.
No quiero decir con esto que debemos salir a matarnos unos a otros, pero sí creo que lo que nos está pasando, nos lo merecemos. Merecemos que el país se esté yendo al garete, porque aun pensamos que nosotros solos, no podemos cambiar un presidente, modificar la política económica, afectar el precio del dólar, etcétera. Cuando en la realidad si podemos, de hecho somos los únicos que podemos hacerlo, pero seguimos esperando que aparezca el Bolívar que nos liberte, el Eisenhower que comande un ejército y derrote a los que nos oprimen. Sin darnos cuenta que somos nosotros mismos  nuestros opresores, a tal punto que no solo nos conformamos, sino que ahora tratamos de justificarlo diciendo que somos Resilientes.
Pues mis estimados e imaginarios lectores, los cubanos son Resilientes desde hace 55 años y el pueblo judío lo fue desde épocas previas a Cristo hasta 1948. Nosotros lo somos y quien sabe hasta cuándo lo seguiremos siendo.
¿Seguir o Parar? ¿Seguir esperando a que llegue el elegido a derrotar al Lord Voldemort de nuestra patria? ¿Parar de luchar imaginariamente con el toque de una cacerola? Ya una vez logramos cambiar nuestros destinos, con un memorable 23 de Enero, pero ese día no amaneció y milagrosamente la Fuerza Armada decidió que no se podía seguir sosteniendo esa situación, ese día se concluyo la lucha que había empezado mucho tiempo atrás y que llego a su clímax desde el Noviembre anterior. Por cierto como dato curioso, Perez Jiménez nunca se reconoció a sí mismo como dictador.


Ya una vez estuve en la calle, mientras otros veían en pantalla gigante una final de nuestro Beisbol, ciegos ante lo que pasaba y sigue pasando en Venezuela. No somos Resilientes sencillamente decidimos no ver la verdad, sencillamente queremos la salida fácil, queremos esperar a que pase la tormenta y nosotros no vernos afectados. Esperamos al héroe a quien erigir estatuas y monumentos que sacrifique todo por nuestro bienestar, y si eso pasa porque esa persona no comulgue con nuestros valores, pues no importa, con tal que logre corregir el rumbo de este navío naufragante y nos permita mantenernos secos, eso sí sin ayudar a sacar el agua, mas allá de una multitud de aplausos y palabras de aliento. Pues señores si es así, entonces nos merecemos esto y más. Pero tranquilos ya casi llegamos al fondo, falta poco, pero aun falta caer un poco más, lo que pasa es que en los últimos metros la caída es más violenta.
Que hacer para que en 2034 Venezuela sea la que queremos, pues sencillamente lo que hay es que HACER, no esperar que los demás hagan.
Gracias por su paciencia, espero la sentencia.


Carlos J. Guillen 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Apoyo


     En esta oportunidad solo me uno al reclamo y como tal desconocimiento que relata mi homologo en su entrada, porque no hay forma de que alguien me convenza de que lo que esta pasando en Venezuela ESTA BIEN!

Yunilza Perez
C.I. 14.521.705
Una Venezolana que se niega a cerrar los ojos.

CARTA ABIERTA A DIOSDADO CABELLO



Diputado: Diosdado Cabello Rondón

Presidente Asamblea Nacional

Su despacho.-


Ante todo reciba un cordial y venezolano saludo.


    La línea anterior es el inicio de esta misiva porque siempre he pensado que lo cortés no quita lo valiente, y creo firmemente que aun cuando las próximas líneas sean muy duras, al menos en principio hay que ser educado.


    Hace unos pocos días pude gracias a la tecnología actual, ver como usted negaba el derecho de palabra a varios colegas suyos en el seno de lo que hoy es la asamblea nacional. Usted, quizás por ignorancia (Conste que estoy dándole el beneficio de la duda) impedía que funcionarios electos por el pueblo, al igual que su persona, y que representan a prácticamente la mitad de la población de nuestra patria, igual que lo hace usted, manifestasen su pensar o interviniesen en el debate, dentro de un recinto que fue pensado con el único fin de debatir. Esto por el hecho de que dichas personas piensen como piensa una parte de la población, porque un grupo de diputados, que además son venezolanos condición suficiente para tener el derecho inalienable amparado no solo en la carta magna, sino además en la declaración de Derechos Humanos, de expresar su pensar, se negasen a reconocer al Sr. Nicolás Maduro como presidente de la República. 


    Por eso digo que quizás usted ignorase la finalidad de la ya nombrada asamblea nacional y de su condición de diputado de la misma, y es que probablemente usted ignore que el objeto del recinto donde usted ejerce sus funciones no es otro que el debatir, quizás usted crea que allí se va, es a cumplir órdenes de otro poder que en teoría debería ser independiente, entiéndase poder ejecutivo, y no a tratar de silenciar las voces que disienten de la manera de pensar de su partido, sea este ganador o no. Porque señor Cabello, la Democracia no solo es el gobierno de las mayorías, a esa frase le falta algo, la Democracia es y debe ser el gobierno de las Mayorías para las Minorías, es decir que todo aquel que se considere demócrata, debe no solo permitir e incentivar, sino defender la participación de aquellos que piensan distinto a la opción ganadora, porque sino mi estimado caballero, esto no es otra cosa que una variable del fascismo verdadero, y no ese que incorporan usted y gran parte de las personas que apoyan su partido en su discurso. Pero eso no es todo lo que a mi entender, y nuevamente estoy dándole el beneficio de la duda, usted ignora, sino que parece ignorar cuáles son sus deberes como diputado, ni se diga como presidente de un poder independiente, o al menos parece que usted piense que ser diputado, o alcalde, o gobernador, o rector del CNE, o ministro, o cualquier otro cargo no solo de elección popular, sino además de función pública, lo dota de una especie de poder sobre el resto de los habitantes de esta tierra, cosa totalmente errada, ya que por el contrario es usted y todos los funcionarios públicos nuestros empleados. Lo que es lo mismo decir que tanto mi persona, como la señora que trabaja de sol a sol limpiando los recintos donde están ubicadas las oficinas de dichos poderes, así como quienes cumplen condena en alguna prisión, como aquellos que tocan cacerolas todas las noches, como los que lanzan cohetes, como el autobusero (no me refiero al Sr. Maduro, aun cuando el también está dentro de este ejemplo), como sus colegas, como usted mismo, como el Sr. Capriles y el Sr. Maduro, todos los venezolanos sin excepción somos sus jefes. No importa que pensemos distinto, no importa que hayamos votado por tal o cual partido, incluso no importa que hayamos ejercido nuestro derecho o no, ni siquiera importa si estamos inscritos en el registro electoral, todos por el simple hecho de ser venezolanos somos sus jefes, gústele o no, y como tal siento la responsabilidad de tratar de enseñarle algo que quizás usted no sabe (de nuevo el beneficio de la duda).


    Sr. Cabello, yo entiendo que quizás por la formación militar que recibió desde la adolescencia, usted ignore lo que es ser demócrata de verdad, y es que aun cuando probablemente le explicaron la teoría, en la práctica usted como cadete, y luego como oficial (en la corta carrera que tuvo bajo este ámbito) no ejercía la democracia, por razones obvias. Es decir se cumplía con la orden y listo, o es que ¿acaso se debatía entre la tropa alistada y profesional, la orden recibida del oficial a cargo? Por esto quizás es que usted ignore lo que es ser demócrata en realidad. Sobre todo porque cuando le toco ejercer por primera vez su derecho al sufragio, usted seguramente voto por sí mismo, o en su defecto por el proyecto del cual forma parte hoy. Es decir su único ejercicio democrático ha sido votar por si mismo estimado diputado. Por eso me atrevo a decir que usted es un ignorante de lo que es la democracia. 


    Pero lo que si no entiendo y quisiera que usted me aclarara es lo siguiente. Si usted le niega el acceso a un DERECHO de palabra a quien piensa distinto a su persona, y que además representa el pensar de unos cuantos millones de habitantes de nuestro país, por decir que no reconocen a Maduro como presidente, que piensa hacerme a mí? Es decir, yo tampoco lo reconozco! ¿Qué me va a negar? A ver, elucubremos un poco. ¿Acaso si en algún momento necesito de atención médica en un hospital público, entonces se me van a negar los medicamentos, o me van a acostar en el piso de la emergencia en lugar de una camilla? O tal vez cuando salga a la calle los órganos policiales van a dejar de velar por mi seguridad y quedare en manos del hampa? O de repente cuando vaya al mercado a comprar algo no pueda comprar la marca de desodorante, o de harina, o el corte de carne que quiero aun cuando tenga el dinero? O es que se me va a negar el acceso a las instituciones públicas sin ningún otro motivo que pensar distinto? O cuando vaya a comprar gas para mi casa no lo conseguiré? O me van a quitar la luz cada dos días? O si quiero salir del país me van a decir cuánto, donde y cuando puedo gastar el dinero que legítimamente obtengo producto de mi esfuerzo? O si algún día lamentable necesito que se haga justicia por un delito del cual fui víctima, esta no se aplicara? Mucho menos entonces hablare de “locuras” como poder ejercer mi derecho a la protesta y pararme frente a la asamblea a reclamarle que lo está haciendo mal?, porque repito, le guste o no, usted es mi empleado, y uno muy deficiente por cierto. Pero dispénseme un poco mas de su paciencia, que la mía ya se agota, y déjeme aclararle que todo esto que quizás piense usted negarme, ya me lo niegan, y no solo a mí, sino también a quienes votaron por usted y quienes aceptan y reconocen al Sr. Maduro como presidente. Entonces mi estimado caballero, que carajo piensa hacerme?


    Disculpe el arranque de vehemencia anterior, pero no hay otra forma de expresar lo que se siente, y es que cuando veo sus bravuconadas, me pregunto. ¿Sin su investidura tendría usted la hombría necesaria para pararse frente a frente a mí, a tomarse un café si gusta, y explicar qué diantres, pasaba dentro de su cabeza el día de ayer mientras otros diputados se caían a golpes en un recinto público, acto donde incluso damas fueron golpeadas, cosa que a mi entender va en contra de las más básicas normas de caballerosidad, acto que además inicio de nuevo por su pertinaz deseo de hacer que ese grupo de personas pensasen de la misma forma en que lo hace usted. 


    Por todo lo antes expuesto Sr. Cabello, considero que usted y todo aquel que imite sus abusos de poder, menoscaban y violentan mis derechos como venezolano y ser humano, derechos a pensar diferente, y a expresar mi pensar, se apartan del carácter democrático que es el espíritu mismo de nuestra nación, por lo cual inmediatamente se ilegitima su gestión, es decir ya hablando claro que es usted un funcionario ilegitimo. Por eso haciendo uso de mis facultades como venezolano, declaro que DESCONOZCO su ejercicio, lo desconozco como autoridad, y ciertamente dudo de su carácter de hombre, ni decir de caballero.


    Tenga usted a bien tomar las medidas que considere pertinentes al caso, pero además este seguro, que no le será posible doblegar nuestra voluntad, y continuar con sus excesos impunemente por mucho tiempo mas y debería preocuparse si este desconocimiento deja de ser personal, para volverse colectivo, como ciertamente dentro de poco lo será. 

    Sin otro particular, y haciendo uso de los derechos y libertades consagrados en nuestra constitución y declaración de derechos humanos, se despide de usted

Carlos J. Guillen

C.I. V-13.286.501

UN VENEZOLANO

domingo, 7 de abril de 2013

El liderazgo, o la última panacea de moda en la industria Venezolana


El liderazgo, o la última panacea de moda en la industria Venezolana.
                Debo confesar que nunca me he considerado alguien a la moda. De hecho reconozco que estoy por lo general extremadamente fuera de moda. Eso incluye en la vestimenta, en el peinado (de esto más que todo pues soy funcionalmente calvo, disfrutando los últimos vestigios de cabello mientras me armo de valor para raparme, por lo que no tengo muchas opciones al peinarme), en el hablar, en la música, en la vida social, etcétera. Y de esto nunca nada me ha preocupado, de hecho incluso disfruto estar fuera de onda (Frase también fuera de moda) con una única excepción. La moda empresarial o gerencial como ustedes prefieran llamarla.
Es que considero que la importancia que a mi juicio se le da en nuestra tierra a la moda, no escapa del mundo empresarial, y esto se debe a que en los 15 años de trabajo que llevo hasta ahora,  he tratado siempre de estar al corriente de lo que pasa en la industria, y hace por lo menos unos diez años atrás me di cuenta que la gerencia también se ve afectada por la moda. Por ejemplo recuerdo que en el 2000 aproximadamente, algunos ejecutivos de empresas transnacionales se mataban por poder añadir a sus títulos el de Black Belt en Six-Sigma. En otro momento era la ISO 9000, en otro el Benchmarking, y mas recientemente el Lean Manufacturing. Todas, estrategias, filosofías, certificaciones, etcétera, sumamente útiles y además importantísimas para cualquier ejecutivo y empresa que desee ser competitiva en un mercado cada vez mas difícil. Pero también note que en la practica eran pocos los que además de capacitarse en el área respectiva, de verdad internalizaban y mucho menos aplicaban los conocimientos recientemente adquiridos, solo los usaban como indicador de poseer en teoría cierta capacidad y añadir a su léxico unas cuantas palabras rimbombantes que les permitiesen parecer mucho más inteligentes o preparados entre un publico que bien o no conocía el tema o lo dominaba muy poco. Y luego al pasar de moda esa herramienta, simplemente se olvidaba, se asistía a un nuevo curso o diplomado y se enriquecía la jerga y el ciclo empezaba de nuevo, sin que de verdad se produjesen cambios a nivel estratégico en la mayoría de los casos. Ojo quiero hacer énfasis, en lo de la mayoría de los casos, no quiero que alguien venga a decirme que en una empresa japonesa si lo aplican, pues muchas veces de allí nacen estas nuevas tendencias.
 Por ejemplo recuerdo cuando trabaje en mi primera transnacional recién saliendo de la facultad y vi con emoción una pancarta colocada sobre las líneas de ensamblado donde se podía leer, “Aquí trabajamos, Lean 6-Sigma” y el corazón se me acelero, pues acababa de eximir la asignatura donde se nos entreno en Lean Manufacturing, y salí enamorado, como aun lo estoy, de esta estrategia-filosofía de trabajo, pero antes de haber transcurrido un par de meses, me doy de bruces con la realidad cuando el Gerente del Área a quien le reportaba, ante una observación mía, sobre la variabilidad de cierta línea de producto, que alcanzaba un aterrador 66%, me respondió “Aquí lo que importa es producir 12.000 unidades al día. Buenos malos, regulares, pero 12.000 al día, no se te olvide” Permítanme explicar un poco más el caso, en el 66 % de las veces se obtenía un producto que no era lo que se estaba buscando, en términos coloquiales, solo uno de cada tres intentos, le pegábamos a lo que apuntábamos. Cuando escuche esto sucedieron dos cosas. Primero decidí que quería irme de esa empresa y segundo me imagine la pancarta de 6-Sigma ardiendo en combustión espontanea.
Pues bien, volviendo al presente, siento que estamos ante una nueva moda, pero antes de continuar quiero aclarar, que no menosprecio ni le resto importancia a cada una de las herramientas (por comodidad usare los términos herramienta, estrategia, filosofía como sinónimos, para acortar un texto que sino seria más largo y tedioso) antes nombradas,  por el contrario creo firmemente que son parte importantísima de la gerencia de cualquier industria que desee alcanzar el éxito. Esta moda la llamo,  la moda del liderazgo. Es decir es cada día  mas frecuente encontrarse con cursos de liderazgo, seminarios de creación de líderes, incluso evaluaciones de liderazgo, a distintos niveles y prácticamente para todos los gustos y necesidades. Esto obviamente como respuesta a un discurso de catorce años, donde se ha satanizado la industria privada, y se ha tratado (con éxito además)  que el trabajador sienta que es un explotado y la empresa un centro de explotación. Hasta aquí no hay nada que objetar, de hecho pienso que la principal causa de lo que está pasando radica en  la ausencia de un discurso necesario que se contraponga a lo que se ha dicho desde el gobierno durante este último mandato. Es decir las personas han venido escuchando durante 14 años una sola idea, y ante la falta de otro punto de vista, se han quedado sin con que comparar, lo que consecuentemente se ha vuelto “LA VERDAD” y esto es tan cierto que solo basta revisar un poco la historia. Antes de que Copérnico dijese que el sol era el centro de nuestro universo, el único discurso que había le atribuía ese protagonismo a la tierra, y eso mis imaginarios lectores, era  “LA VERDAD”, solo cuando se publico De revolutionibus orbium caelestium y hubo otro discurso, la gente empezó a cuestionar el primero y a la postre cambio “LA VERDAD”.
El problema radica, cuando se toma esta nueva idea como cura milagrosa de lo que esta sucediendo, y se introduce a la fuerza dentro de las organizaciones. Especialmente en un tema tan complejo como el liderazgo. Tan complejo es este ámbito, que no existe una definición unánime de lo que es, pero ha existido desde el inicio de la historia, de hecho es algo no solo atribuible a la especie humana, dentro de toda organización de mas de dos individuos de una clase, siempre existe uno predominante, por lo que sus pares tienden a adaptar su conducta a la de este. Sucede con primates, caninos, felinos, en fin con varios mamíferos, además de aves, peces y pare usted de contar. Me gustaría decir que incluso sucede a nivel microscópico, pero lo ignoro (investigare al respecto) por lo que no incluyo este nivel. Pero así como primigenio es el liderazgo, también lo es el “seguidazgo”, pero no solo eso, también existen ciertos tipos de lideres y por ende diferentes modos de liderazgo, además de casi infinitas teorías del origen el liderazgo. Algunos dicen que el líder nace, otros que se hace, confieso ignorarlo, pero si estoy convencido que hay personas que nacen para no ser lideres. Personas que prefieren el seguir que ser seguidos, y esto no tiene nada de reprochable. De hecho, estas personas son necesarias para que existan los primeros, y por lo general son comparables a los colonizadores, que siguen a los pioneros y son quienes a la larga terminan poblando y creando una civilización, mientras que el pionero termina desapareciendo pronto, al menos físicamente, aunque luego es inmortalizado en estatuas y monumentos.
Creo firmemente que mientras más preparado el seguidor, mayor calidad debe poseer el líder, y esto trae como consecuencia que si se trata de forzar a personas sin las aptitudes y actitudes mínimas para el liderazgo, tendrás a un seguidazgo inconforme, que lejos de beneficiar a la organización, la perjudicara por la constante pugna de poderes. Esto se puede ejemplificar de la siguiente forma: Imaginen a un grupo de expedicionarios en una sabana de África, este grupo tiene un guía, del cual se supone su experticia mas no se conoce, un día el guía advierte que una manada de leones cercó el campamento y no queda otra salida que brincar desde un acantilado hacia un rio que se encuentra a 15 metros más abajo. El líder sin tiempo de explicar grita al grupo: “Rápido salten por el barranco” lo que sucede a continuación depende del nivel de confianza que tenga el grupo en su líder, y si todos en el grupo se considerasen lideres, que creen Uds. que pasaría?
En la próxima parte les hablare de los tipos de liderazgo que he podido conocer a lo largo de mi vida, y en que situaciones hace falta cada uno.
Líder es aquel que inspira a los demás a seguir adelante, aun cuando el no esté!
Carlos J. Guillén

Liderazgo en jardines zen


Según Wikipedia: El liderazgo es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos. Es el proceso en el cual influyen líderes sobre seguidores y viceversa, para lograr los objetivos de una organización a través del cambio.
También se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo de trabajo. En la administración de empresas el liderazgo es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional (dentro del proceso administrativo de la organización).
Según el Diccionario de la Lengua Española (1986), es un intento de influencia interpersonal, dirigido través del proceso de comunicación, al logro de una o varias metas u objetivos.
¿Para mí? Capacidad de influenciar en el comportamiento de un grupo de individuos, para la consecución de un objetivo común. Y esta capacidad tiene un estilo “impreso”, el sello de quien influye; es decir, hay millones de estilos de liderazgo, tantos como líderes en el mundo. Y eso no quiere decir que alguno funcione y otro no, que uno esté bien y otro mal; si los resultados son alcanzados, es efectivo… Funciona.
Una vez hecha la definición de términos vamos al objeto de este artículo: ¿Por qué considero que el término está de moda en estos momentos? Porque la realidad venezolana demanda líderes efectivos, si, es cierto, no para “lavar el cerebro de la población” sino para orientarlos hacia aquello que nos hará crecer: desarrollo de un sistema económico sólido, diversificación de la actividad económica, políticas laborales justas, apoyo a la industria privada, descentralización de los poderes, gestiones transparentes.
Creo que la evidencia más dramática de esta demanda fue cuando en 1.999 se presentó la disyuntiva electoral, y la mayoría expresó su deseo de cambio, optando por un liderazgo carismático que ha polarizado completamente al país, no digo que esto haya estado mal (en ese momento parecía ser la solución a todos nuestros males) sino que pudo ser diferente; a mi parecer cuando se elige el presidente de un país debería elegirse a una persona capaz de gerenciar eficazmente la nación, que al final es como una gran empresa; así que para mí, en ese punto de inflexión se debió hacer una transferencia de poder a un nuevo liderazgo, abandonar a aquellos que besan niños y viejitas en las campañas y cambiarlo por un gerente que tome las decisiones no en forma empírica, sino apoyado en un equipo de especialistas en planificación estratégica que investiguen, midan, cuenten y evalúen.
Bueno ya no vamos a hablar más de lo que pudo ser y no fue; ¿qué podemos hacer para modificar los patrones negativos de conducta actualmente arraigados? Creo en la idea de combatir esto con un discurso estructurado con argumentos reales; las palmaditas en la espalda, los regalitos y bonos son un plus no del todo efectivos… ¿Y necesarios? ¡NO! Me parece totalmente innecesario otorgar regalos por algo que ya se recompensa con un sueldo, llamar a alguien colaborador cuando le corresponde hacer el trabajo para el cual está contratado, comportarse como un “panita” cuando la gente requiere supervisión y liderazgo. A la gente hay que darle información, argumentos, verdades, conocimiento, aprendizaje… No limosnas.
Y quiero expresar que no tengo nada en contra del liderazgo carismático, es sólo que definitivamente no todos estamos diseñados para ser ese tipo de persona, que hay gran cantidad de formas de influir en la gente, y no me parece lo correcto forzar a nadie a encajar en un patrón sólo porque está comprobado que funciona en estas latitudes, y además porque es lo que está en boga. Si creo en hacer más humano el trabajo, en el respeto a la persona y en adaptar los puestos de trabajo a la gente y no la gente a los puestos de trabajo (ergonomía) pero creo firmemente en el respeto a las normas y en el hecho de que los beneficios se ganan; que tus derechos terminan donde comienzan los de los demás, que podemos no pensar igual y sin embargo hacer un buen equipo, que la negociación es un arma poderosa si sabe utilizarse. Pero definitivamente creo que como país nos hace falta un cambio, una sacudida, pero desde arriba y que fluya aguas abajo; que un cambio efectivo debería manar desde la cúpula que concentra el poder. Mientras la sacudida llega yo seguiré trabajando en mi entorno y recomiendo que cada uno comience a trabajar desde su esquinita, es como que cada uno viva en un jardín zen y trabaje por hacerlo mejor cada día, al final cuando sumemos la arena de todos nuestros jardines habremos conseguido unos médanos espléndidos… O al menos mejor que antes, y eso ya es ganancia.
Soy el pescador de mi jardín zen, saludos.

Ing. Ind. Johanna Márquez